jueves, 25 de agosto de 2016

Así resolvieron el problema de la basura en Suiza


Suiza es en realidad un país que goza de una limpieza envidiable. Allí la batalla contra la basura es toda una filosofía perfeccionada: se procesa todo lo que puede ser clasificado y separado.
Durante los años 80 hubo una verdadera catástrofe ecológica: los rios y lagos estaban contaminados con fosfatos y nitratos, la tierra con metales pesados y la gente producía toneladas de basura cada mes. Los habitantes empezaban a quedarse sin aire limpio para respirar y debieron tomar medidas desesperadas.
El método más efectivo mostro ser la clasificación de basuras. En Suiza no hay excepciones para nadie, todos estan obligados a separar y clasificar la basura en contenedores.

Por ejemplo para deshacerse de una bolsita de té usada se debe separar la etiqueta (que va al recipiente destinado al cartón), el papel va a los papeles usados y el residuo biológico va a la composta. Al pequeño gancho lo espera el bote de metal usado y el hilito va a dar a una bolsa debidamente marcada. Cualquiera pensaría que es un chiste pero no es así. Quienes no lo hagan deben pagar una multa.
Cada día se reciclan:
  • Papel: 70% del papel que se usa en el país es reciclado.
  • Cartón: Se recicla aparte del papel. Llevar a cabo este proceso con el cartón es más caro (costo asumido por quien lo ha usado).
  • Baterías: 60% de todas las baterías vendidas en Suiza regresan al proveedor y por ningún motivo se arrojan al cesto de basura.
  • Vidrio: Suiza lidera en cuanto a la cantidad de botellas que son devueltas. Más del 90% de los recipientes regresan a las fabricas para que el vidrio sea reciclado. Cabe resaltar que los ciudadanos deben quitarles la tapa y clasificar las botellas de acuerdo al color del vidrio.
  • Botellas plásticas: El 71% de ellas son recicladas.
  • Viejos aparatos electrónicos.
  • Recipientes de conservas (metálicos): Lo interesante aquí es que cada persona debe comprimirlos con una prensa magnética. El 70% de este tipo de recipientes son reciclados.
  • Recipientes de aluminio: (Que no son los mismos que los de conservas). El 90% de ellas se recicla.
  • Las lámparas de luz de día.
  • Cadáveres de animales: Debe pagarse un precio extra por este tipo de desechos. Está prohibido enterrarlos.
  • Aceite vegetal.
  • Aceite de vehículos: Cambiarle el aceite al automóvil de manera autónoma está prohibido y sólo puede hacerse por técnicos en estaciones de servicio autorizadas, y no es gratis.
  • Residuos compostados: residuos de comestibles, plantas domésticas, estiercol y la arena del gato, cenizas, aserrín, hojas del césped, ramas, etc.
  • Materiales domésticos neutros: tales como piedras, porcelana.
  • Medicamentos caducos.
  • Claro que es posible tirar la basura al bote pero entonces habrá que ensuciarse pagando un impuesto que se cobra por cada kilogramo de residuos. Cada bolsa de basura debe tener una marca adhesiva que indica el pago de ese impuesto. Tirar 5 kilogramos de basura cuesta alrededor de 2 o 3 francos (2 o 3 dólares).
    La policía de la basura (que en realidad sí se llama así aunque no lo creas) abre cada bolsa que no contenga la marca adhesiva y busca allí cualquier documento, recibo o factura que logre dar con el paradero de su dueño. La multa por evadir esta ley cuesta 10 mil francos, es decir cerca de 10 mil dólares.
    La razón más importante del éxito de este método para deshacerse de la basura no son las elevadas multas o el temor a las autoridades, sino la conciencia de los ciudadanos. Todos saben que si cada uno clasifica su basura entonces la vida es mejor. Tienen razón.

Científicos descubrieron cómo nos ven los recién nacidos


Al inclinarse cerca de la cuna y sonreirle a su recién nacido la mayoría de los padres no saben que su hijo no reconoce la emoción reflejada en sus rostros.
Quisímos saber un poco más acerca de la investigación de los científicos del Instituto de Psicología de la Universidad de Oslo (Noruega) y la Universidad de Uppsala (Suecia) en las que se llevaron a cabo pruebas en bebés de dos o tres días de nacidos.
Se descubrió que la distancia máxima a la que un recién nacido puede reconocer si la persona que se le acerca está enojado, o alegre es de 30,48 cm. Si la distancia aumenta a 60 cm y más la imagen es tan borrosa para el bebé que él o ella no podrá ni reconocer el rostro.
Para obtener estos resultados los investigadores utilizaron registros en video rostros cuyas expresiones cambiaban constantemnte. Inicialmente los videos fueron mostrados a adultos para estar seguros que las emociones reflejadas en el video eran fácilmente identificables.

   Así nos ve un recién nacido desde diferentes distancias.


Luego le mostraron los mismos registros en video a los recién nacidos y se identificó si veían o no las imagenes con claridad. Por lo general los niños reaccionaban de forma aleatoria a las imágenes que se mostraban a más de 30 cm de distancia, mientras que si se mostraban a menos de 30 cm su reacción cambiaba de acuerdo al sentimiento expresado en los rostros de los sujetos.
Según el profesor Svein Magnussen los recién nacidos son capaces de imitar la mímica de los adultos desde los primeros dias de vida pero eso no significa que entiendan lo que esa expresión significa.
Así que si quieres que tu pequeño te vea, acércate un poco más...
Fuente de la info: telegraph

miércoles, 24 de agosto de 2016

La razón de por qué los médicos mueren de diferentes maneras


Los médicos son los ángeles en la tierra, son aquellos que se juegan la vida por sólo salvar la tuya. Tienen la gran responsabilidad de cuidarte, sanarte y eliminar cualquier amenaza física total que puedas vivir una vida complemente de calidad.

Algunas personas consideran que un médico no tiene sentimientos, para otras personas los médicos son seres muy fríos. Pero, primero a ellos se les pide en la escuela que no se involucren emocionalmente con las personas, para de esta manera tomar decisiones objetivas por el bien de los pacientes, por otra parte, son seres que hacen hasta lo último lo mejor para salvar una vida, pero ya han visto muchas muertes.


No obstante, son aquellos que deben de llenarse de fuerza antes de decirle a un paciente los días que le quedan de vida o a una familia que ya hay muerte cerebral y que es hora de desconectar al paciente. Pero, ¿Alguien ha pensado de qué forma puede morir un médico?



Los médicos parten de un pensamiento: “Es mejor una vida con calidad y no con cantidad”, ellos son los primeros que están preparados para su propia muerte. ¿Quién más que ellos? La realidad es que son tantos tratamientos largos que han visto en los pacientes con finales nada alegres o cómo poco a poco va desmejorando la calidad de vida de las personas a causa de una enfermedad que los ángeles de bata blanca ya tienen una idea de cómo es la adaptación sobre la muerte.
Ken Murray, un profesor asociado a la Universidad del Sur de California, escribió un artículo acerca de todo lo que gira entorno a la aceptación de la muerte y los procesos previos a la misma para el paciente como para la familia.
En el artículo relata la historia de Charlie, un ortopedista respetado y mentor de Murray, quien fue diagnosticado con cáncer de páncreas, resultado que fue expresado por un reconocido colega. El médico había logrado practicar un procedimiento que podría alargar la supervivencia de los pacientes tumores con una esperanza de vida de por lo menos 5 años, pero con una calidad de vida muy baja.
No obstante, Charlie de 68 años de edad, no estaba interesado en someterse a dicho tratamiento. Por lo que decidió pasar tiempo en familia y olvidar sus días en el hospital, no recibió quimioterapia, ni radiación, ni tratamientos quirúrgicos, meses después murió en la tranquilidad de su casa. Por su parte, la Seguridad Social no gastó en él, pues estos saben lo que pasará, sus opciones, además,  tienen acceso a cualquier tipo de atención médica que deseen.
Como dato curioso, se realizó una encuesta a 765 médicos, donde un 64% sabía qué medidas tomar para salvar sus vidas en caso de padecer una grave enfermedad en estado avanzado. Por otra parte, algunos doctores tienen tatuajes con señales que indican a sus seres queridos qué hacer en caso de que ellos mueran.
Los médicos por lo general piden una muerte natural  y sencilla, bajo ningún concepto aceptan reanimaciones, entubamientos u otras técnicas para alargar la vida. Tampoco permiten que les sea suministrado fármacos innecesarios. Si te gustó la información no dejas de compartirla. ¿Tú qué harías: una muerte sencilla o alargarías la vida?